El Centro Regional Oriente del Politécnico Colombiano Jaime Isaza Cadavid abrió sus puertas a 17 estudiantes de los grados noveno, décimo y once de la Institución Educativa Rural San Juan de La Unión, quienes llegaron con curiosidad y se fueron con nuevas preguntas sobre su futuro.
La jornada, más que una visita guiada, se convirtió en una experiencia para explorar. Desde los primeros recorridos por las instalaciones, los jóvenes comenzaron a descubrir espacios que hasta ahora solo imaginaban: laboratorios, aulas especializadas y escenarios de aprendizaje que los acercaron a la vida universitaria.
Uno de los momentos más llamativos fue la muestra de topografía, donde pudieron ver cómo el terreno se convierte en información y la teoría cobra sentido en la práctica. A esto se sumaron actividades en laboratorio que despertaron su interés por distintas áreas del conocimiento, rompiendo la rutina tradicional del aula escolar.
Pero no todo fue técnico. También hubo espacio para mirar hacia adentro. A través de un test vocacional orientado por el área de psicología, los estudiantes reflexionaron sobre sus intereses, habilidades y posibles caminos profesionales, en un ejercicio clave en esta etapa de sus vidas.
La experiencia incluyó además momentos de bienestar que sorprendieron a los visitantes: pausas activas con masajes y dinámicas de integración que transformaron la jornada en un espacio cercano, cálido y diferente.
Entre risas, números y juegos, el Aula Taller se convirtió en uno de los escenarios favoritos. Allí, las matemáticas dejaron de ser solo fórmulas para convertirse en una experiencia participativa, demostrando que aprender también puede ser sinónimo de disfrutar.
Más que una visita, fue una ventana abierta a nuevas posibilidades. Una de esas experiencias que no necesariamente da respuestas inmediatas, pero sí deja sembrada una idea: el futuro también se construye a partir de lo que se vive hoy.
Centro Regional Oriente